China, febrero de 2025
Con Zhi, mi amigo de la infancia: Shanghái con los farolillos del año nuevo todavía encendidos, Nankín y el Palacio Usnisha, y después el tren hasta Putian, su ciudad, en Fujian.
6 febrero 2025 · 1 min de lectura
Una semana de febrero en China con Zhi, mi amigo de la infancia. El año nuevo lunar acababa de empezar, y en Shanghái las calles seguían llenas de farolillos: el Bund de noche con la Oriental Pearl encendida en la otra orilla del río, el Yu Garden decorado y lleno de gente, el 2025 escrito en rojo sobre los canales.
Después, Nankín. A primera hora, desde arriba, la ciudad se pierde en la bruma. En las colinas de Niushoushan están la pagoda y el Palacio Usnisha, construido para guardar una reliquia de Buda: por fuera una cúpula blanca, por dentro oro y luz como en un caleidoscopio.
Después el tren hacia el sur, que salió al amanecer, hasta Putian, en Fujian, la ciudad de origen de Zhi.


